El habitáculo portátil de Werner Aisslinger: Fincube

¿Cómo viviremos en el futuro? ¿Cómo podemos crear nuevos espacios residenciales, de construcción sostenible y adaptados al estilo moderno de la vida nómada? Werner Aisslinger no deja de buscar respuestas a estas preguntas.

El Fincube, con Bolzano a sus pies, es uno de los proyectos del diseñador berlinés. Hecha con madera local, esta unidad móvil cuenta con 47 m2 de superficie habitable y una huella mínima de CO2: utiliza materiales de larga duración, reciclables y fabricados con la precisión y el cuidado del trabajo manual. La base de esta casa energéticamente muy eficiente son su esqueleto de madera sobre cuatro pilares, las ventanas panorámicas y una instalación para agua y luz en sus entrañas.

Las lamas del revestimiento son de madera de lárice y ofrecen una moderna interpretación de la típica arquitectura regional del Alto Adigio. Tanto las paredes como las unidades funcionales en el interior del cubo son flexibles y pueden disponerse según la utilidad.

En términos de energía, el Fincube logra cumplir todos los criterios de un edificio de bajo consumo. Además todos los servicios de construcción e ingeniería cuentan con lo ultimo en tecnología y son controlados por un sistema central de monitoreo. Debido a la instalación de paneles fotovoltaicos en el techo, el cubo es una unidad totalmente sustentable.

Podrá instalarse en cada punto o terreno sólido sobre la tierra, los elementos son prefabricados en Bolzano, y luego son transportados al área de construcción. Aproximadamente dos meses después, el “Fincube” está listo con un costo que ronda los 150.000 €, más gastos de envío.

Las posibilidades de este contenedor en forma de seta son muchas: ¿quizás como casa de invitados en el jardín? ¿O como residencia allá donde nos plazca? ¿O como oficina adicional? Hay algo que Wernes Aisslinger tiene muy claro: “¡La arquitectura residencial móvil y sostenible es el futuro!”

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Coches que funcionan con aire comprimido

Coche-aireVehículos que cuestan entre 3.000-8.000 euros no emiten partículas contaminantes y su combustible no arde en caso de accidente. Son los coches de aire comprimido (CAC).

Un CAC no utiliza combustible para mover los pistones del motor, sino la expansión del aire almacenado en su tanque. Por ello, los principales problemas del uso de gasolina o similares, como su transporte o la emisión de partículas contaminantes, desaparecen. Al carecer de baterías como los coches eléctricos o híbridos, se libra de sus inconvenientes: no utiliza sustancias tóxicas y no hay que preocuparse por su correcto reciclado.

Entre los fabricantes encontramos la francesa MDI, la india Tata, la española Air Car Factories o la coreana Energine, todas ellas pretenden generalizar este medio de transporte en todo el mundo.

How the Air Car Works

La sencillez de esta tecnología (no necesita sistemas de refrigeración, encendido o depósito de combustible) reduce los costes de producción y permite vehículos más ligeros que desgastan menos las carreteras. Su fabricación y mantenimiento es más fácil, gracias a un diseño mecánico sencillo y robusto. El modelo OneCAT, del fabricante especializado en estos vehículos MDI, pesa unos 350 kilos, puede tener hasta cinco plazas y se vende en la India por unos 3.300 euros.

Ventajas:

  • El coste energético de comprimir el aire es inferior al coste energético de un motor de explosión.
  • El aire es abundante, económico, transportable, almacenable y no contaminante.
  • Menor coste de producción y mentenimiento del vehículo.
  • El aire en sí mismo no es inflamable, y por tanto es menos peligroso.
  • Las bombonas de aire comprimido se pueden reciclar fácilmente.

Inconvenientes:

Un estudio publicado en noviembre de 2009 en la revista Environmental Research Letters (ERL) señala los inconvenientes de este sistema. El problema es que la compresión de aire no es muy eficiente (gran parte de la energía eléctrica utilizada para ejecutar el compresor se pierde como calor).
Diversos investigadores trabajan para mejorar este punto débil. En el Instituto Suizo Federal de Tecnología han creado un sistema híbrido que no necesita batería para ahorrar combustible, sino que almacena energía con los pistones del motor. Según su creador, esta tecnología es hasta diez veces más barata que la híbrida gasolina-eléctrica actual y ahorra hasta un 32% de combustible. A pesar de ello, el trabajo de la ERL pone en duda que el avance de los tanques de aire comprimido vaya a la misma velocidad que el de las baterías.
A pesar de ello, los responsables del estudio aseguran que un sistema de propulsión eléctrica híbrida-neumática es una opción factible, barata y competitiva frente a los vehículos eléctricos híbridos.

En definitiva, no es que los CAC sean una mala idea, sino que en un posible panorama futuro donde se prime el medio ambiente, su uso se podría reducir a ciertos casos concretos.

GravityLight, la lámpara que funciona con la gravedad

En muchos países en desarrollo se usan las lámparas de queroseno para iluminar las viviendas de las zonas más pobres. Este hecho, a parte de provocar contaminación por la emisión de dióxido puede también suponer un riesgo de sufrir accidentes. Sin embargo esto podría acabar con la lámpara GravityLight que funciona de una manera sorprendentemente sencilla mediante la gravedad, sin uso alguno de combustible.

El enfoque de este proyecto es el proveer luz a zonas rurales principalmente en India y Africa que no cuenten con servicio eléctrico. Eso es, justamente GravityLight, una lámpara que funciona sin costos ni electricidad, y sin queroseno.

Esta pequeña fuente de luz que consigue la energía que necesita para funcionar de la fuerza de la gravedad colocando en su tensor objetos que pesen alrededor de 10 kilos, se activa en 3 segundos y te proporcione autonomía de hasta 30 minutos

La GravityLight no tiene baterías ni electrónica, por ello puede tener un coste muy bajo. La luz dura media hora y cuando se agota solo se ha de volver a subir el peso. La primera generación costará $10 y se amortiza en unos meses al no tener que comprar queroseno. Se espera que más adelante, con la fabricación a escala, llegue a costar unos $5 con lo que su masificación podrá ser más fácil.  El mantenimiento es nulo. Después de esa pequeña inversión inicial no habrá que pagar más.

Actualmente se está financiado el proyecto en la plataforma Indiegogo, y ya se superó la meta establecida de 55,000 USD que cubriría el proceso de producción de más de 1000 lámparas y sus accesorios.

Un ejemplo más de cómo la tecnología puede encontrarse con las exigencias de las personas más desfavorecidas sin perder de vista el Medio Ambiente.

Smartcity: Ciudad de Masdar

Vídeo

Como ya vimos en el post anterior: “Smart Cities ¿Qué es una ciudad inteligente?” aproximadamente en 2050 un tercio de las personas viviremos en ciudades.

Aquí os dejo con un claro ejemplo de este tipo de urbes totalmente pensadas para hacer mejor la vida de las personas que habiten en ella, aprovechando los recursos, tecnología y energías renovables y así desarrollarse de manera sostenible.

Masdar, actualmente en construcción, se localizada en medio del desierto, a 17 kilómetros de la conocida Abu Dabi y aspira a ser la primera ciudad libre de carbono del mundo combinado diseño de alta tecnología y antiguas prácticas de construcción.

Personalmente, a día de hoy me parece increíble que tengamos todo lo que nos hace falta para crear lugares así y que aún sean tan pocos los proyectos que se lleven a cabo. Por otro lado soy optimista y espero seguir compartiendo con vosotros aquello que me ha resultado un paso hacia delante en cuanto a nuestra Humanidad se refiere, como es el caso de esta nueva eco-ciudad.

Hasta pronto y disfrutar del video, bienvenidos al futuro!

♥unarbolcomorefugio

Smart Cities ¿Qué es una ciudad inteligente?

SmartCityEl nuevo paradigma mundial sin duda es urbano.  Se cree que en un futuro próximo, un tercio de las personas viviremos en ciudades. Habrá, además, al menos 27 “megaciudades” de 10 millones de habitantes en 2050. En la actualidad, únicamente 19 poseen esta envergadura.

Las urbes están creciendo en número y también en habitantes. Creo que nadie desea encontrarse en un mundo contaminado donde el ser humano no haya aprovechado los recursos que nos proporciona la Tierra y la Tecnología y haya acabado con todo aquello que nos da vida. Por lo tanto, las ciudades deben convertirse cada vez más en smart cities o ciudades inteligentes, en definitiva, lugares donde la vida sea satisfactoria para sus habitantes.

Para lograrlo necesitamos que estén comprometidas con su entorno, que desarrollen soluciones tecnológicas avanzadas y que apuesten por la sostenibilidad en todas sus vertientes. Todo ello para conseguir funcionar de manera eficiente, reduciendo su huella ecológica y mejorando su relación con los territorios próximos.

Así, se suelen diferenciar seis características o factores básicos, que compondrían dichas Smart Cities:

– Smart Ecomony: hace referencia a la competitividad y engloba aspectos relacionados con la emprendeduría, la innovación, la producción y productividad, la flexibilidad laboral, etc.

– Smart Mobility Networks: hace referencia a las redes de movilidad y transporte, haciendo especial hincapié en el transporte sostenible e innovador, en la accesibilidad a la cuidad y sus espacios, tanto a nivel local, como nacional e internacional.

– Smart Environment: se refiere a los recursos naturales, focalizando en cuestiones relativas a la gestión sostenible de los recursos, protección medioambiental, etc.

–  Smart People: hace referencia al capital humano y social, y en particular a aspectos relacionados con la educación, interacciones sociales respecto a vida pública e integración y pluralidad social.

–  Smart Living: hace referencia a la calidad de vida y comprende aspectos relacionados con la seguridad, el turismo, la cultura, la salud y la vivienda.

–  Smart Governance: hace referencia a la participación política de los ciudadanos en la toma de decisiones, servicios públicos y en general al funcionamiento de la Administración.

A día de hoy, existen muchas iniciativas de desarrollo inteligente alrededor del mundo. Ciudades como Amsterdam, Dubai, Singapur, El Cairo, París, Londres, entre otras, se han destacado por sus proyectos ecológicos, turísticos o de infraestructura para desarrollar un entorno que se adecue más al de las Smart Cities y que compartiremos próximamente.

SmartCity

♥ unárbolcomorefugio

ECO-Receta: Calabacines rellenos de arroz con verduritas y frutos secos

calabacines-rellenos¡Qué bueno es comer sano! Al parecer os gustaron las recetas de Tacos Vegetarianos y la Ensalada de Quinoa que publiqué hace unas semanas. Bien, como lo prometido es deuda, aquí os dejo con una nueva riquísima y muy sencilla de hacer: Calabacines rellenos de arroz con verduritas y frutos secos!

Ingredientes:

  • 3 calabacines redondos (pueden ser también alargados, pero la dificultad aumenta un pelín)
  • 40 gr. arroz de grano largo
  • 1 cebolla y 1 zanahoria
  • 25 gr. pasas, 25 gr. de nueces
  • Queso Parmigiano
  • Sal, pimienta, aceite de oliva y perejil.

Elaboración:

1) Hierve los calabacines en agua salada durante 10min, luego escurre y reserva. Mientras, pon las pasas en agua templada. Cuando puedas manipularlos, corta la parte superior y saca la pulpa, con un cuchillo.

2) Cuece el arroz, escurre y reserva. Saltea en un cazo o sartén la pulpa de los calabacines, con dos dientes de ajo, y la cebolla picada, unos minutos.

3) Añade la zanahoria cortada finita, el arroz escurrido, el perejil picado, las pasas, remojadas y escurridas, las nueces picadas, un poco de sal y pimienta. Remueve a fuego lento un par de minutos y aparta.

4) Rellena con esta mezcla los calabacines, ralla encima un poco de queso y hornea durante 20min a 240º (aprox).

¡Listo para servir! Puedes además añadir y decorar con salsa de tomate como ves en la foto, recuerda que la cocina también depende de la imaginación que le eches!!

Espero que os haya gustado y que me comentéis qué os ha parecido 🙂

♥unarbolcomorefugio

Estufas ecológicas mejoran la calidad de vida de los habitantes indígenas de Brasil

Ecoestufas, Brasil
53.000 habitantes indígenas de Brasil tendrán la oportunidad de disfrutar de vidas más saludables gracias a las nuevas ecoestufas.

La iniciativa del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) forma parte de un programa conjunto desarrollado en colaboración con otras agencias de la ONU, con objeto de promover la seguridad alimentaria y asegurar la nutrición en las comuni- dades indígenas, especialmente la de mujeres y niños. En total, el número potencial de beneficiarios del proyecto asciende a 53.000 indígenas en todo el país. Esta estufa se considera ya un modelo de tecnología sostenible y se espera que sea utilizada en otros proyectos similares en todo el mundo, lo que constituye un objetivo importante del programa.

Beneficios de las “ecoestufas”

Los materiales y el diseño de las estufas contribuyen a retener el calor durante más tiempo, y una placa de arcilla especial colocada sobre el fuego actúa como barrera a la pérdida de energía y conduce mejor el calor. Como resultado, las placas se mantienen calientes hasta cinco horas, incluso después de que el fuego se ha apagado, por lo que resulta más fácil cocinar los alimentos sin supervisión constante.
Gracias a la nueva estufa, la salud de todos los miembros de muchas familias ha mejorado, sobre todo la de los hijos, los cuales, además de comer mejor, ahora sufren menos problemas respiratorios. El nuevo hornillo cuenta con una chimenea que mantiene la casa bien ventilada y elimina el humo y otros subproductos.

El medio ambiente también se beneficia de este tipo de cocinas, ya que producen una cantidad significativamente menor de gases de efecto invernadero debido al uso más eficiente de la leña.

Ecoestufas, Delma

Para más información y si quieres conocer la historia real de cómo este proyecto ha cambiado la vida de Delma, el artículo completo lo encontraréis aquí: http://www.undp.org/content/dam/undp/library/corporate/UNDP-in-action/DevAdv2013-Spanish-web.pdf

Por Daniel de Castro y Jacob Said